Construí A.R.C. Personal Command Terminal como proyecto final del curso Arduino Fundamentals: Programming and Hardware Essentials de Columbia University Pre-College, del 3 al 7 de agosto de 2026.
El sistema terminado utilizaba un Arduino UNO R4 WiFi con lector RFID MFRC522, LCD I²C, pantalla OLED, Bluetooth, LED rojos y verdes, salida de audio y una aplicación móvil propia llamada ARC-Terminal.
La parte útil del proyecto no fue que todas las ideas funcionaran. Fue aprender qué idea debía dejar de defender.
El problema de entrada
Al principio probé una entrada mediante teclado y MPR121. En una historia ordenada, ese método habría funcionado y el resto del proyecto habría avanzado en línea recta.
No ocurrió así. Seguir depurándolo habría protegido el plan a costa del proyecto, por lo que trasladé la entrada remota a la aplicación móvil mediante Bluetooth.
La memoria se convierte en una restricción de diseño
Cuando varios módulos, pantallas y sonidos compitieron dentro del mismo sistema, la memoria flash se convirtió en un problema. El audio tuvo que reducirse y probarse junto con el resto del código.
El sonido, los LED, la compilación y la integración de módulos no fallaron de uno en uno. Aprendí a aislar una señal, confirmarla y añadir después la siguiente parte sin dar por hecho que el éxito anterior sobreviviría.
La versión final
Al final, RFID, pantallas, entrada Bluetooth, aplicación complementaria, LED y audio funcionaron juntos. Estoy orgulloso del objeto terminado, pero me interesa aún más el camino: hubo que cambiar o simplificar varios enfoques.
El curso conectó el software con límites físicos de una forma poco habitual en una aplicación normal. El cableado es visible, la memoria es finita y un módulo responde o no. Eso volvió especialmente concreta cada decisión de arquitectura.